QUIÉNES SOMOS

Somos Francisco y Carina. Vivimos en Bariloche, Patagonia Argentina, desde 2004. Nos mudamos acá para criar a nuestros hijos en contacto con la naturaleza, y educarlos con valores concretos a través de nuestra propia forma de vida.

Durante su infancia, sus movimientos, sus necesidades y sus descubrimientos nos plantearon un montón de preguntas.

¿Cómo nacieron los juguetes La Liebre de Marzo?

Nacieron del deseo de transmitirles el valor de lo hecho en casa, con cariño y cuidado. Queríamos juguetes simples, capaces de despertar su fantasía creadora — únicos, y pensados con una intención real hacia ellos.

Desde 2007 los diseñamos y fabricamos también para otros niños, con materiales nobles y naturales, buscando que duren lo suficiente como para ser atesorados y pasar de generación en generación.

¿Por qué somos diferentes?

Porque nuestros juguetes reflejan nuestro estilo de vida, la educación que les dimos a nuestros hijos, y el entorno que nos rodea.

Porque cada día le ponemos el alma, como el primer día — sin eso, esta pequeña empresa no tendría sentido.

Porque además de vender juguetes, queremos alentar un respeto profundo por el desarrollo libre y armónico de los niños, y el amor por el mundo que los rodea.

Porque creemos en una forma de vender capaz de sostener la cercanía y la confianza de los comercios de barrio, donde te conocen por tu nombre.

Porque incluso en un contexto económico adverso, no renunciamos a producir de forma sostenible y digna, con relaciones humanas de calidad hacia quienes trabajan con nosotros y hacia quienes nos compran.

Porque construimos un proyecto que amamos, y nos encanta poder transmitirlo en cada juguete que acompaña una infancia.